Bogotá se Debate Entre el Humo de la Represión y la Semilla de la Dignidad: Comunidad Cannábica Alza la Voz
junio 15, 2025
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“Nos invitaron a un debate en el Concejo de Bogotá, pero en realidad era un monólogo disfrazado de democracia, fue una emboscada contra la comunidad cannábica”
El pasado 5 de junio de 2025 asistí por primera vez al Concejo de Bogotá, motivada por la convocatoria a un supuesto debate sobre el Proyecto de Acuerdo 521, que busca establecer espacios para el consumo de Cannabis en el Distrito Capital con acompañamiento en salud pública. Lo que encontré no fue diálogo ni apertura, fue una muestra vergonzosa del miedo institucional a escuchar a una ciudadanía crítica, organizada y consciente de sus derechos.
Un falso debate en el Concejo de Bogotá y una ciudadanía silenciada
Al llegar al recinto de la Comisión Segunda Permanente de Gobierno la escena hablaba por sí sola: concejales hablando entre sí, desde sus atriles, desconocedores de la normativa, llenos de perjuicios y odios contra la comunidad cannábica. A pesar de la publicidad que nos invitaba a un «debate», lo que se desarrolló fue un monólogo institucional, sin argumentos técnicos, ni jurídicos ni científicos, con un solo objetivo: justificar la exclusión y discriminación contra la Comunidad Cannábica.
Ante tan injusta y bizarra situación intenté tomar la palabra -como ciudadana como usuaria consciente, como activista y profesional del sector cannábico-, no sólo se me negó el derecho a hablar, sino que la policía fue llamada para expulsarme del recinto, lo hizo un concejal cobarde y carente de argumentos más allá de su doble moral ¿En qué clase de democracia se criminaliza la voz del pueblo dentro del mismo órgano que debería representarlo? ¿Acaso no es una farsa la democracia representativa?
¿A qué le teme el Concejo de Bogotá?
A la verdad le temen, a que despertemos y les cuestiones, temen que no queramos seguir viviendo esa farsa de democracia representativa, nos temen a nosotros Pueblo Consciente, Empoderado y En Pie de Lucha por Nuestros Derechos, no más concejales acomodados y perezosos vociferando discursos de odio, si le temen a nuestras movilizaciones: Pues Movilicemos, Hagámonos Visibles, Estemos Todos Presentes en el recinto del Concejo, Mostremonos y Reclamemos Viéndoles Cara a Cara, que no sientan nunca más inmunidad por sus acciones contra nuestra Comunidad Cannábica.
El Proyecto de Acuerdo que se debatía (y que probablemente sea archivado sin mayor deliberación, como ha venido pasando de forma tramposa por el concejal Andrés Barrios) toca fibras sensibles, se tienen antecedentes muy graves de ciudadanos usuarios del cannabis que fueron asesinados por la policia, como el joven Juan Jose Henao Fonseca en la localidad de Kennedy, recibiendo el policia que lo asesino una condena de 33 años de carcel https://www.rcnradio.com/judicial/condenan-33-anos-de-prision-patrullero-que-le-disparo-joven-que-evadio-requisa . Con el proyecto de Acuerdo se habla de espacios para el consumo regulado del Cannabis, con el acompañamiento desde la salud pública, con un enfoque de dignidad y derechos humanos, abordando lo que el prohibicionismo se ha esforzado en invisibilizar.
Bogotá necesita urgentemente políticas públicas realistas y justas frente al uso de Cannabis, no un Ku Klux Klan moralista en el Concejo. Según estadísticas disponibles entre el 5% y el 10% de la población bogotana es usuaria del cannabis, teniendo en cuenta el principio de proporcionalidad mencionado en las sentencias de la corte y por lógica democrática: Debería garantizarse al menos un equivalente al 5-10% del espacio público para el uso digno y seguro del Cannabis, no está bien excluir a quienes conocemos de primera mano el estigma, la persecución y el abandono Estatal, por el simple hecho de ser usuarios de la bella planta de Cannabis.
Avanza el Concejo de Bogotá: de la satanización a la ignorancia deliberada
Los discursos de la mayoría de concejales lejos de estar basados en evidencia, repitieron los clichés más rancios del prohibicionismo: «la droga es mala», «los consumidores son un peligro», «protejamos a los niños», etc, todo esto sin reconocer que:
- El consumo de Cannabis para uso personal es legal en Colombia desde 1994 (Sentencia C-221 de la Corte Constitucional).
- La Corte Constitucional ha reiterado que los derechos fundamentales, como la libre personalidad y la salud, deben guiar la política pública, no la moral de unos pocos.
- Hay abundante evidencia científica sobre los beneficios terapéuticos del Cannabis y sobre cómo los enfoques de salud pública reducen riesgos y violencias.
Negarse a la apertura de espacios para el consumo informado y educativo es seguir empujando a las personas al mercado ilegal, a la estigmatización y a la represión policial, justificando actos de barbaridad y brutalidad policial contra la comunidad cannábica, en interpretación de la normativa expedida por el Concejo de Bogotá. Les guste o no existimos, somos tan ciudadanos como ustedes señoras y señores Concejales, así no estén de acuerdo con el consumo de cannabis somos usuarios reales de la planta y ustedes están en la obligación de garantizar también nuestros derechos, recuerden que estamos en un Estado Social de Derecho, estando el Estado Colombiano obligado a velar por nuestra salud como usuarios del cannabis, sin impedir el acceso como mayores de edad a un cannabis de excelente calidad, disfrutándolo también en determinadas áreas del espacio público (destinando entre el 5-10% del espacio público para el uso digno, informado y educativo del Cannabis).
¿Quién cuida a quién?
Mientras nos niegan espacios de consumo y participación, los jardines infantiles en concesión del ICBF -varios con denuncias por abuso infantil- siguen operando bajo la mirada ciega del Estado; es irónico que mientras se criminaliza a la Comunidad Cannábica, la violencia, la inseguridad y la corrupción crecen sin freno, utilizándonos a los usuarios del cannabis como un elemento distractor. Señores concejales si de verdad les importan los niños, no se hagan los de la vista gorda con los casos de pedofilia en los jardines del ICBF.
¿Por qué el Concejo de Bogotá no rinde cuentas sobre eso?
¿Por qué desde el Concejo de Bogotá se insiste en asociar el uso de cannabis con delincuencia? mientras los concejales se guarda silencio frente a los verdaderos flagelos que azotan la ciudad.
Ciudadanía organizada como un colectivo inteligente y sincronizado: Presente!
No estamos pidiendo favores, exigimos lo que nos corresponde como ciudadanas y ciudadanos, que el Concejo de Bogotá no siga en contravía con las sentencias de la Corte:
- Derecho a una participación real y vinculante en la formulación de políticas públicas.
- Espacios seguros y dignos para el uso del cannabis -como ocurre en otras ciudades del mundo.
- Acompañamiento en salud pública, educación y reducción de riesgos, no en represión.
- Reconocimiento de la Comunidad Cannábica como sujeto político activo que aporta al desarrollo científico, económico, social y cultural del país.
De la democracia de papel a la participación digital: Concejo obsoleto en evidencia
Este episodio de censura y represión en el Concejo de Bogotá no sólo revela el miedo de las instituciones tradicionales, sino también la necesidad urgente de reinventar los mecanismos de gobernanza, demostrando que la democracia representativa está agotada y en decadencia, exigiendo la ciudadanía una real democracia participativa.
Desde la comunidad cannábica proponemos alternativas como:
- Gobernanza descentralizada en la que el poder no emane de unos pocos en sus tronos debatiendo entre sí sin argumentos técnicos ni científicos.
- Tecnología blockchain para la participación ciudadana directa, transparente y sin intermediarios.
- Presupuestos participativos con seguimiento y auditoria digital, garantizando que las comunidades decidan el destino de los recursos.
No más farsa de democracia representativa: el poder lo tiene el pueblo con la democracia participativa
Lo ocurrido en el Concejo de Bogotá no es un hecho aislado, es parte de una estrategia sistemática de silenciamiento y exclusión, siendo también una oportunidad para despertar, organizarnos y actuar.
Desde nuestras voces, saberes y experiencias, desde nuestros cultivos, dispensarios, clubes y demás colectivos, desde nuestros cuerpos y territorios: seguiremos luchando para que en las ciudades y pueblos de Colombia la planta no sea un delito, sino una aliada, porque el cannabis no es crimen, el crimen es la ignorancia institucional, la corrupción, el abandono Estatal, junto a la represión expandida en brutalidad y barbaridad policial, frente a eso no nos callarán.
¿Qué puedes hacer?
- Comparte este blog.
- Participa en acciones legales colectivas e individuales como tutelatones, demandas de nulidad para los acuerdos del Concejo, audiencias públicas y demás
- Participa en colectivos y redes cannábicas, como la Red de Dispensarios Cannábicos (https://chat.whatsapp.com/Lv7QIttBr8c6qhnnc3KpHZ).
- Participa en actividades como plantanes, velatones y demás manifestaciones ante el Concejo
- Exige rendición de cuentas a los concejales.
- Apoya propuestas de regulación social y comunitaria.
- Haz valer tu derecho a usar la planta con dignidad, autonomía y justicia.
*Lee también:
Cannabis con dignidad, autonomía y justicia
Video denuncia en Facebook
¡Cannabis con dignidad, autonomía y justicia!
¡Orgullosamente Cannábicas y Cannábicos!
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